iessecundaria

El profesor mercenario

Posted on: 23 diciembre 2010

Existen muchos tipos de profesores y profesoras, cada día tenemos la oportunidad de comprobarlo en nuestros centros.  Juan Vaello, un compañero, lo ha escrito de manera muy acertada en uno de sus libros: “Las habilidades sociales en el aula“, cuya lectura recomiendo.

Atendiendo a variables como  la actitud ante los conflictos, ante el cambio, o ante el trabajo, su receptividad, su implicación en el proyecto colectivo, o su ascendencia, establece diferentes perfiles del profesorado, y describe las características de cada uno de ellos: los de la rama del metal, los de la rama de la madera, los esponja, los manguera, los planta, los estatua, etc.

Juan Vaello olvida, sin embargo, una categoría que, en mi opinión, no es la que menos abunda en nuestras escuelas e institutos, la del profesor mercenario (entiéndase también en femenino).

Si tuviera que dibujar su perfil, diría que es un auténtico tocapelotas, cuyo interés por la educación es mínimo o nulo. Ha llegado a la enseñanza por descarte, circunstancia que le hace vivir la profesión como una frustración constante que descarga en todos cuantos le rodean, sean compañeros o alumnos. Sus reacciones, muchas veces disparatadas, se alejan por completo de lo que podría considerarse como comportamiento adecuado en un docente. Suele ser foco permanente de enfrentamientos y conflictos, y dificulta de manera extraordinaria el desarrollo de cualquier proyecto colectivo.

Una compañera me comenta el último episodio protagonizado por uno de estos especímenes que tanto daño nos hacen a todos. En un instituto, después de una clase, la profesora pide a sus alumnos que coloquen mesas y sillas tal como estaban antes de que ellos las hubieran utilizado para trabajar en equipos. Ya imagináis, se produce algún ruido, parece inevitable que algunos alumnos las arrastren por el suelo. El profesor en cuestión parece incomodarse, entra en el aula hecho una fiera, agarra del cuello a  quien supone una alumna, la empuja contra la pared, le grita y trata de intimidarla. La persona agredida (y asustada) le pide que la suelte mientras le advierte  de que es  la profesora. El profesor mercenario la mira, comprueba que así es, pide disculpas de manera atropellada y se excusa de mala gana: “perdona, perdona, creía que eras una alumna”.

Me dicen que no es un episodio aislado, que existen muchas quejas respecto a su manera de actuar, que todos le tienen miedo, y que no hay nada que hacer al respecto.

Pregunta la compañera, todavía con el susto en el cuerpo y un cabreo de mil demonios, si sería oportuno  ir más allá de la medida que la dirección le ha asegurado que va a adoptar: amonestar al energúmeno.

¿No os parece que se dan las circunstancias adecuadas para intentar hacer desaparecer a semejante bestia de un centro educativo?

Anuncios

8 comentarios to "El profesor mercenario"

De acuerdo con la catalogación del profesor mercenarios.

El episodio que relatas me parece inverosímil y me provoca muchas preguntas del tipo: ¿a dónde mandamos a nuestros hijos?, ¿en manos de quiénes depositamos nuestra confianza?, ¿podemos estar tranquilos mientras nuestros hijos están en el colegio o el instituto?

Sé que hay magníficos docentes, gente implicada y profesional en el mejor sentido de la palabra pero cuando aparecen elementos como el relatado en tu post, las preguntas que me hago, además de las ya formuladas, son: ¿qué puede hacer la dirección de un centro para detener la agresividad de ese profesor?, ¿qué es lo que puede hacer la administración educativa con un tipo que aprobó sus oposiciones y que por ello tiene adquirido unos derechos que difícilmente se le pueden cercenar?

Los docentes tienen que estar sometidos a una evaluación contínua porque la superación de unas oposiciones no puede ser el salvoconducto para estropear la formación de miles de alumnos.

Desde luego, Júcaro, incidentes como el que relato no son habituales en los centros educativos pero, a veces, ocurren. Creo, incluso, que si no se producen con más frecuencia no es porque no haya profesionales dispuestos a actuar de la misma manera sino, sencillamente, por temor a las consecuencias. Me parece muy adecuado el último apunte de tu comentario; diría más, antes que la evaluación contínua, sería necesario que los docentes estuviéramos sometidos a una evaluación inicial que asegurara la selección de los mejor preparados para el trabajo. Tal vez sería oportuno que, junto con las pruebas de conocimiento de la materia y de competencia didáctica, se pasara algún test o prueba psicológica. Me parece que la función que se va a ejercer requiere personas preparadas y, hasta donde sea posible comprobarlo, equilibradas.

Te puedo decir que un mercenario es una persona que realiza un trabajo a cambio de dinero o especies. Casi todos somos mercenarios. Lo de este individuo no es problema de trabajo remunerado, se trata más bien del segundo adjetivo que le aplicas: energúmeno. Esos no tienen remedio, porque están en todas partes, no aprenden y son los culpables de todos los males de la educación, también las víctimas, no de los sistemas educativos, sino de papá y mamá… cada uno de los suyos propios.

Desde luego, Placido, el jornal nos importa a todos, pero creo que no se debería llegar a la docencia con el único objetivo de ganar un sueldo (aunque todos tengamos derecho a buscarnos la vida como podamos), que debería haber algo más que nos motivara para dedicarnos a educar. Todos los trabajos son dignos, pero aquí no apretamos tornillos, no transportamos mercancias, ni ordenamos papeles que, si no da tiempo dejamos para mañana. Todas estas tareas se pueden realizar con mayor o menor agrado, pero no tienen por qué ser vocacionales. Los docentes formamos personas, y me parece que éste sí es un trabajo que, o te gusta, o estás perdido, porque aquí no hay medias tintas, se trata de ilusionar a otros, de animarles para conseguir objetivos, de convencerles, acompañarles, orientarles, ayudarles…, Ésto no se hace solo por la paga.
Y, sí, tal vez el mejor calificativo para estos a los que llamo mercenarios sea ése que tú utilizas en alguno de tus artículos para calificar al colesterol, el de esa marca de impresoras.

Por desgracia en nuestros centros educativos, sobre todo en secundaria, hay más especímenes de este tipo: personajes sin la más mínima vocación docente, sin gusto por la educación y la pedagogía, sin interés en los jóvenes, sin hacer más formación continua que la imprescindible para sumar puntos para trienios o traslados… Y mientras que el sistema de acceso siga siendo como el que tenemos, estos personajes van a seguir aflorando en nuestros IES…

[…] Excelente artículo posteado en IESSECUNDARIA […]

Víctor, parece que me superas en cuanto a pesimismo profesional se refiere. No sé si son más los mercenarios, pero tienes razón, son demasiados, en cualquier caso. Coincido contigo también en que hay muchas cosas que cambiar; el sistema de acceso, sin duda, pero también habría que tomarse en serio el tema de la formación inicial, que no creo que quede resuelto con la implantación del máster de secundaria.

Creo que el concepto de “profesor mercenario” está pésimamente utilizado, ya que a mi parecer todos los profesores (me incluyo), desde el momento que entrán a una escuela y se convierten en complices del aparato represivo estatal (reproduciendo la sociedad) se convierten en “mercenarios”. Lo que describes, para es simplemente un profesor más cuya mente fue estropeada por la estructura estresante, competitiva y agobiadora y reproductora de injusticias que es la escuela.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Me apasiona la pedagogía, actividad a la que me dedico profesionalmente.
También me gusta opinar y debatir sobre temas de política y actualidad.
De estos dos intereses, y del deseo de no mezclarlos, aunque estén íntimamente relacionados, nacen estos blogs que te invito a descubrir, y en los que te animo a participar con tus comentarios.

Follow iessecundaria on WordPress.com

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 941 seguidores

TAMBIÉN LA EDUCACIÓN INFANTIL

Comentarios y reflexiones sobre:

PÚBLICA, GRATUITA, DE CALIDAD

You can read it in English

translate

Archivos

Carpe diem quam minimum credula postero

diciembre 2010
L M X J V S D
« Nov   Ene »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
A %d blogueros les gusta esto: