Posteado por: Juan Pedro Serrano en: 14 septiembre 2011
La respuesta, en mi opinión, es clara: sí. La búsqueda de la felicidad debería figurar como objetivo prioritario en la programación de cualquier departamento, constituir la esencia del reglamento de régimen interno, erigirse en guía de las actuaciones del profesorado, principio orientador del trabajo del tutor, pasión que inunde de vida el centro educativo.